Territorios distintos, tradición compartida
TERRITORIOS DISTINTOS, TRADICIÓN COMPARTIDA
Tumaco tiene una magia difícil de explicar, pero fácil de sentir. Tiene historias duras y alegres, risas fuertes, rezos cantados y esa manera tan propia que tiene el Pacífico de convertir la vida en canto. En esta parada de la gira Colombia es Música Sacra, conversamos con Sonar del Río, un grupo de cantoras y músicos de Guapi que se presentará en la Catedral de Tumaco. Vienen con la emoción de encontrarse con un territorio hermano. Nos cuentan qué significa llegar a esta tierra que vibra parecida a la de ellos, cómo nacen los cantos que han heredado y por qué sus instrumentos son casi como familia. Hablan con la naturalidad de quien ha vivido en medio de espacios donde lo sagrado y lo cotidiano siempre van mezclados.
Escucharlos es asomarse a un Pacífico donde la música nunca ha sido solo música: es raíz, es refugio, es conversación con los ancestros, es una forma de seguir de pie y, sobre todo, una manera de seguir caminando juntos, incluso cuando el camino se vuelve mar.
¿Qué sienten al volver a presentarse en la gira Colombia es Música Sacra, esta vez en la Catedral de Tumaco?
Sonar del Río: Para nosotros es de suma importancia volver a ser parte de este evento, porque es una oportunidad más para compartir nuestro talento, nuestra propuesta artística y, sobre todo, nuestras formas de entender y vivenciar nuestra religiosidad. Nos complace mucho llevar nuestra música a Tumaco para empezar a tejer lazos de unidad entre los territorios del Pacífico. Por eso esperamos realizar una excelente representación de Guapi, nuestro territorio de origen.
En su cultura, ¿cómo nace una canción y qué papel cumple en la vida diaria de la comunidad?
S.R.: Los cantos tradicionales suelen surgir de manera espontánea y narran vivencias, experiencias y creencias espirituales y religiosas. Estos cantos cumplen una función vital en la cultura, pues son vehículos de conservación de la memoria, expresiones vivas que permiten el relevo generacional y fortalecen el sentido de comunidad.
La marimba, los bombos y los cununos tienen un vínculo muy especial con el territorio. Desde su experiencia, ¿qué significan estos instrumentos para ustedes?
S.R.: Estos instrumentos representan un legado afrodiásporico que continúa siendo un sistema de comunicación, expresión y afirmación de nuestra cultura. Aunque hoy no tengan exactamente el mismo significado de antaño, siguen siendo elementos fundamentales para la resistencia y la continuidad cultural. Además, en un contexto marcado por violencias y distintas formas de vulneración, estos instrumentos se convierten en medios de rescate, capaces de generar escenarios alternos que promuevan la unidad y la paz.
¿Qué fue lo más valioso que aprendieron de las maestras y mayores que les enseñaron estos cantos tradicionales?
S.R.: Las enseñanzas más valiosas que nos han dejado nuestros mayores son el respeto y la conciencia de lo que se hace. Entender que nuestras músicas, más que un elemento comercial, son tesoros culturales que deben ser preservados y transmitidos con dignidad y respeto.
Para quienes no crecimos en el Pacífico Sur, ¿qué es lo más importante que deberíamos entender sobre el sentido espiritual de sus cantos?
S.R.: Lo más importante es comprender que, aunque vivimos en un mismo país, contamos con diferencias culturales muy marcadas, entre ellas las formas de vivir la espiritualidad, la relación con la religión y las maneras de ser y estar en espacios sagrados como las iglesias. Lo que somos y hacemos hoy es fruto de interacciones, negociaciones y tensiones que surgieron siglos atrás; nuestra religiosidad y nuestras prácticas espirituales son una muestra de ello. Nuestros cantos son tan espirituales, válidos y valiosos como los de cualquier otra región.
Sábado, 6 de diciembre de 2025, 7:00 P.M.
Catedral San Andrés de Tumaco
Tumaco (Nariño)
ADORAR, VAMOS A ADORAR
Sonar del Río (Colombia)
Entrada libre hasta completar aforo.
PULEP: ZNA767