LAS FORMAS DE LA GLORIA La gloria: tema central del FIMSAC 2025

Viernes, 28 de marzo de 2025

LAS FORMAS DE LA GLORIA
La gloria: tema central del FIMSAC 2025

La gloria no tiene la forma ni el color de un triunfo inmediato; su silueta se parece más a la de un camino que, paso a paso, se vuelve más luminoso. Para Saír García artista de honor para la creación de la imagen oficial de la XIV edición del FIMSAC 2025, la gloria está en el acto de crear, en ese proceso íntimo y constante de cuestionar y dar forma, más que en la obra terminada. Esta visión cobra vida en «Arqueología del oficio», la obra elegida como imagen oficial del XIV Festival Internacional de Música Sacra de Bogotá (#FIMSAC), cuyo tema este año es La Gloria. Inspirada en el cine de Theo Angelopoulos, la imagen explora la memoria y la identidad desde una mirada contemplativa, donde el arte y la espiritualidad convergen.

Saír García (Barrancabermeja, 1975) ha dedicado más de dos décadas a explorar, a través de la pintura, la escultura y la instalación, las cicatrices que la violencia ha dejado en el paisaje y en la memoria colectiva. Desde sus primeros años en la Universidad Nacional de Colombia, su obra ha sido reconocida por su profundidad y fuerza poética. Su trabajo no solo documenta el conflicto, sino que lo transforma en una experiencia estética que invita a la reflexión y al encuentro con la belleza. A lo largo de su carrera, Saír ha consolidado un lenguaje artístico único que combina la fuerza simbólica del paisaje con la memoria y el duelo, aportando una mirada honesta y profunda al arte contemporáneo colombiano.

En esta entrevista, Saír García reflexiona sobre lo que significa para él ser participe del XIV FIMSAC, el proceso detrás de la obra seleccionada y cómo la memoria, el arte visual, la música y la gloria se entrelazan en su trabajo.

¿Qué significa para usted ser el invitado de honor del Festival Internacional de Música Sacra de Bogotá para la creación de la imagen oficial del XIV #FIMSAC con el tema central: LA GLORIA?

Saír García: Para mí es muy importante que se haya tenido en cuenta el trabajo que vengo realizando desde hace casi 24 años y, sobre todo, la elección de una obra perteneciente a mi nueva serie La Arqueología del Oficio. Esta serie tiene sus bases conceptuales en el cine, específicamente en las películas del director griego ya fallecido Theo Angelopoulos. El lenguaje utilizado en su filmografía recurre constantemente a la memoria, la existencia y la búsqueda de identidad, provocando reflexiones espirituales y contemplativas tan profundas que, a mi parecer, se vuelven muy semejantes a las que genera la música. Para los artistas plásticos, como yo, estos dos elementos —el cine y la música— son el vehículo perfecto para transmitir, a través de otra forma de expresión artística como la pintura, la elevación del espíritu a partir de la contemplación de lo narrativo. Esto crea un diálogo esplendoroso entre lo visual y lo sonoro.

Así como en las películas de Theo Angelopoulos no es muy convencional ver representada la gloria, en la pintura seleccionada también es muy sutil, aunque profundamente simbólica. Observar a los personajes enfrentándose a un mundo cambiante y a un nuevo paisaje que se abre ante sus ojos, como resultado de su lucha contra un pasado que los oprimió y que decidieron enfrentar, es tremendamente bello. Sobre todo, al sentir que lo que se abre frente a ellos es lo tan duramente buscado: la gloria.

En su obra, la elección de materiales y técnicas ha sido clave para transmitir tanto la fragilidad como la fuerza del paisaje y la historia que aborda. ¿Qué técnica ha decidido utilizar para esta imagen en particular?

S.G.: La técnica utilizada es óleo sobre lino.

¿Qué papel juega la luz en la representación de esta imagen sobre la gloria?

S.G.: La luz funciona como un elemento simbólico de lo que se busca, de lo que se añora y, por supuesto, de lo que se pretende encontrar en esos estados donde el ser humano necesita llegar para transformarse y elevar su espíritu.

Su obra ha explorado la tensión entre la belleza del paisaje y las cicatrices de la violencia. ¿Cómo dialoga la idea de la gloria con los temas de memoria y conflicto que atraviesan su obra?

S.G.: Al cuestionar las narrativas históricas, donde confluyen los términos memoria y conflicto, surgen diferentes necesidades a la hora de manifestarlas o plantearlas. En mi trabajo, estas expresiones se materializan de diversas formas: instalaciones, pintura, objetos, entre otros. El diálogo entre el paisaje y las cicatrices que nos ha dejado la violencia en gran parte de nuestros territorios se manifiesta en la manera en que la historia es recordada y celebrada.

Por ejemplo, una obra que retrata un evento glorioso también puede cuestionar la forma en que ese evento ha sido recordado a lo largo del tiempo. Nuestras comunidades han sufrido muchos maltratos y eventos desafortunados que nos han colocado en la delgada línea de una decisión. Pero, a su vez, ha sido la memoria y el espíritu lo que nos ha mantenido en pie, recordando que no solo vivimos y luchamos contra un pasado que nos atormentó, sino que gracias a la tenacidad hemos podido ver la luz y sentir la grandeza del ser humano cuando ha experimentado la gloria de superar tantas crisis y adversidades. Eso, finalmente, es lo que nos hace grandes personas.

¿Hay algún momento de su vida o de su carrera en el que haya sentido o experimentado una forma de gloria?

Todos los días. El simple hecho de poder llegar a mi estudio y tener la oportunidad diaria de cuestionar y, finalmente, materializar todo lo mencionado anteriormente, para mí es más que sentir y experimentar la gloria: es vivirla.

Entrevista por: Jorge Piotrowski.

www.festivalmusicasacra.com
@festivalmusicasacra
#FIMSAC

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